La reciente decisión de BigMat Iberia de ampliar en 30 días sus plazos de pago a determinados proveedores ha vuelto a situar el foco en una cuestión clave para el sector: cuánto tardan en cobrar quienes suministran a las grandes superficies y centrales de compra. A partir de los datos depositados en el Registro Mercantil, desde C de Comunicación hemos analizado la evolución de los periodos de cobro y de crédito de Leroy Merlin España, Obramat y BigMat durante los últimos cinco ejercicios.
El análisis muestra una tendencia clara: mientras estas compañías cobran cada vez antes a sus clientes, los proveedores asumen plazos de pago largos y, en algunos casos, crecientes.
Cobros rápidos, pagos largos
En el caso de Leroy Merlin, el periodo medio de cobro se sitúa en apenas seis días en 2024, frente a los dos días registrados en 2020. En paralelo, su periodo medio de crédito —el tiempo que tarda en pagar a sus proveedores— se mantiene estable en 65 días en 2023 y 2024, tras haber alcanzado los 82 días en 2020.
Obramat presenta un patrón aún más marcado. Su periodo de cobro es prácticamente inmediato desde 2020, con uno o cero días en todos los ejercicios analizados. Sin embargo, el periodo medio de pago a proveedores se sitúa en 113 días en 2024, tras haber alcanzado los 136 días en 2020 y los 126 días en 2022.
El caso BigMat: una estructura distinta
Los datos de BigMat reflejan una realidad diferente. La central no dispone de información pública de periodo de cobro en 2024, pero en ejercicios anteriores este se situó en niveles elevados: 137 días en 2023, 160 días en 2022 y 131 días en 2021. Esta cifra responde a su modelo de negocio, basado en una red de asociados, lo que retrasa la recepción de los cobros frente a una gran superficie tradicional.
En cuanto al periodo de crédito, BigMat muestra una evolución al alza en los últimos años disponibles: 45 días en 2020, 54 en 2021 y 69 en 2022, con ausencia de datos en 2023 y 2024. Ahora, como ya publicamos, la entidad ha anunciado la ampliación de plazos de pago a proveedores, una medida que la compañía ha justificado por su estructura y por la necesidad de equilibrar flujos financieros.
Un impacto directo en la cadena de suministro
La comparativa pone de relieve una realidad compartida por el sector: las grandes superficies y centrales de compra cobran cada vez antes, mientras los proveedores soportan plazos de pago que, en algunos casos, superan ampliamente los tres meses. Esta dinámica traslada tensión financiera hacia los fabricantes y distribuidores, especialmente en un contexto de presión sobre márgenes y costes.
El debate sobre los plazos de pago vuelve así al centro del sector, con BigMat, Leroy Merlin y Obramat como ejemplos de modelos distintos, pero con un denominador común: el proveedor es quien asume el mayor esfuerzo financiero en la cadena.















