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REPORTAJE

Seguridad inteligente, formación transversal y especialización: los retos y tendencias que marcarán el sector cerrajero en 2026

Por Leyre EsparzaResponsable de contenidos del área de Ferretería y Bricolaje.
La tecnología avanza sin descanso y la cerrajería no se queda atrás. Las cerraduras electrónicas, la seguridad inteligente y la domótica están transformando la forma de proteger los hogares, y los fabricantes diseñan cada vez productos más modernos y adaptados a las necesidades de la sociedad.

Todo el mundo ha requerido alguna vez los servicios de un cerrajero, pero los sistemas de hace diez años no tienen nada que ver con los de ahora. Las cerraduras electrónicas, la seguridad inteligente y la integración con hogares conectados han transformado por completo la profesión. 

Actualmente, instalar una cerradura ya no es solo un trabajo mecánico, puesto que requiere formación y conocimiento para entender sistemas cada vez más complejos. 

En palabras de Danielino Fernandes, cerrajero, analista forense en cerrajería, miembro de la junta directiva de la Asociación de Cerrajeros y Seguridad de España (ACSE) y socio de Kodify Cerrajeros, “el 2026 estará marcado por la integración definitiva del control de accesos en el hogar digital”. 

Tendencias de 2026 

Siguiendo esa línea, cree que las tendencias clave de este año dentro del sector cerrajero se centran en tres pilares: 

  • Alta Seguridad Inteligente: Ya no basta con un buen bombín mecánico; la tendencia es el blindaje híbrido que combina resistencia física de grado superior con encriptación digital.
  • Convergencia con la Domótica: La cerradura deja de ser un elemento aislado para convertirse en el corazón de la casa conectada.
  • La Gestión de la Comodidad: El uso del móvil o biometría avanzada para eliminar las llaves físicas, permitiendo una gestión de permisos remota, inmediata y sin fricciones.

En cuanto a los productos más demandados en estos primeros meses del año, desde C de Comunicación también hemos hablado con Neftalí Cabrero, responsable de marketing e informática en Doorcats – Ferretería Los Gatos de Íscar, quien asegura que los clientes se interesan cada vez más por los sistemas de cerraduras magnéticas, ya que se utilizan mucho en puertas enrasadas o carpinterías más especiales. 

“En nuestro caso, los productos con mayor demanda en la familia de cerrajería están muy ligados al mundo del carpintero de madera. Es decir, picaportes unificados, cerraduras y cerraduras de seguridad, aunque ahora estamos apostando mucho por las cerraduras electrónicas”.  

Cerraduras  inteligentes: ¿un avance o un obstáculo? 

Las cerraduras inteligentes han llegado para quedarse. Muchos espacios y hogares ya disponen de este dispositivo electrónico que permite el acceso sin necesidad de una llave física, utilizando tecnologías como aplicaciones móviles, códigos numéricos o biometría.

“Es un producto que todavía está en fase de adaptación y que no es para todo el mundo, pero año tras año crece la demanda”, explica Neftalí,  aunque también recalca que este tipo de productos requieren de un conocimiento profundo del producto. 

“Una vez que apuestas por estos sistemas, conviene que haya alguien en el equipo que esté bien formado, tanto en la instalación como en la configuración porque el cliente puede tener muchas dudas y cada puerta puede ser un mundo. Es una gran oportunidad que se abre, pero sin la formación pertinente se puede convertir en un foco de problemas”.

Esta transformación, cada vez más acelerada, obliga a los cerrajeros a adaptarse en tiempo récord a nuevas tecnologías y conocimientos.

“La principal problemática es la velocidad del cambio. Muchos profesionales excelentes en la mecánica se sienten abrumados por la electrónica y el software, lo que genera una brecha competitiva. A esto se suma el intrusismo no cualificado, es decir, personas que instalan dispositivos inteligentes sin entender de seguridad física ni lógica, dejando al cliente vulnerable. El reto diario es demostrar al cliente que la seguridad no es un producto que se compra en una caja, sino un servicio profesional que requiere instalación y configuración experta”, asegura Danielino. 

La reinvención del profesional como oportunidad 

La transformación tecnológica del sector no solo está cambiando los productos, sino también el perfil del profesional.  La cerrajería actual exige cada vez más conocimientos técnicos, formación continua y un alto grado de especialización para poder instalar, configurar y mantener sistemas de seguridad cada vez más complejos. 

En este contexto, la formación se convierte en una pieza clave para garantizar un servicio profesional, seguro y adaptado a las nuevas demandas del mercado.  Según Danielino, la mayor oportunidad reside en la reinvención del profesional.

“Lo diré claro: para el cerrajero actual, realizar algún curso de informática y/o electrónica es vital. El crecimiento no está en vender más hierro, sino en vender inteligencia aplicada al acceso. Quien sea capaz de diagnosticar un fallo en una placa electrónica o configurar una red segura para una comunidad de vecinos, será quien liderará el mercado. La innovación es el propio técnico convirtiéndose en un consultor de seguridad integral”. 

Como en muchos otros sectores, este tema es una asignatura pendiente, ya que no existe una formación transversal reglada. 

“Hasta ahora, aprendías cerrajería o informática. Hoy, esa separación es obsoleta. Faltan itinerarios formativos oficiales que integren la metalurgia y la mecánica de precisión con la administración de sistemas y electrónica básica. La profesionalización real pasa por entender que instalar una cerradura inteligente requiere los mismos estándares de rigor que instalar una caja fuerte”. 

En este proceso de especialización entra en juego otro concepto clave: la seguridad. La incorporación de tecnología, software y conectividad a los sistemas de cierre eleva el nivel de protección, pero también aumenta la responsabilidad del profesional. 

Una instalación incorrecta o una mala configuración, ya no solo afecta al funcionamiento de la cerradura, sino que puede dejar una vivienda o un negocio expuestos. Por ello, la formación y la especialización se convierten en elementos imprescindibles para garantizar una seguridad real y profesional.

No obstante, Neftalí considera que la seguridad es algo muy difícil de transmitir. “Concienciar al cliente de lo importante que es tener su puerta actualizada con una buena cerradura y un buen cilindro o un cerrojo es complicado. No le dan importancia hasta que no ven las orejas al lobo porque han sufrido un robo o un vecino muy cercano lo ha sufrido”, expone. 

Puedes leer el reportaje completo en Cuadernos de Ferretería nº107

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