Aunque aún no ha concluido, el segundo semestre ya refleja una tendencia al alza en ventas para los fabricantes de ferretería y bricolaje y apunta a un 2025 de crecimientos entre las empresas del sector.
Así lo señalan los datos de la Encuesta de Situación de AFEB realizada durante el mes de octubre de 2025 y en el que han participado 42 empresas asociadas.
Tras un inicio de año moderado, el segundo semestre consolida una tendencia de crecimiento: el 83,3 % de las compañías declara incrementos de ventas respecto al 2024, un 9,5 % mantiene niveles similares y solo un 7,1 % ha decrecido.
Entre los fabricantes que aseguran que han aumentado sus ventas en lo que va de año -con respecto a 2024- un 33 % crece entre un 5 % y un 10 %, mientras que un 28,6 % lo hace menos de un 5 %. Además, un significativo 19 % declara que sus ventas crecen entre más de un 10 % y un 20 %.

Evolución por canales
Por canales, los datos de AFEB muestran que el canal profesional (suministro industrial y construcción) es el que mejor evoluciona, con un 78,6 % de empresas registrando aumentos de ventas y apenas un 4,8 % reportando descensos.
El canal tradicional (ferreterías y centrales de compra), también muestra buenos resultados, con un 73,8 % de empresas que crecen. Evoluciona también positivamente, en el 66,7 % de las empresas, el canal especializado (DIY y grandes superficies).
El canal online (e-commerce), por su parte, se mantiene como palanca de crecimiento, aunque con una presencia desigual: el 40,5 % registra aumentos de ventas, mientras un 26,2 % experimenta caídas (un 31 % de las empresas afirma no operar aún en este canal).
Datos parecidos encontramos en Exportación, dónde más de un tercio (35,7%) de los encuestados no realizan actividad exportadora. De las que sí exportan, el 60 % ha aumentado sus ventas en lo que llevamos de 2025, mientras que un 22 % las ha disminuido y casi un 20 % las mantiene estables.
Respecto a las principales preocupaciones de cara a 2026, las empresas destacan el absentismo laboral, la burocracia, la inestabilidad política y económica, así como los costes crecientes en suministros y transporte y el exceso de regulación y carga administrativa.
















