El Gobierno de España ha trasladado a los agentes sociales su propuesta para actualizar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en este 2026. La iniciativa se ha presentado en el marco de la mesa de diálogo social con sindicatos y organizaciones empresariales y abre un nuevo proceso de negociación sobre una de las principales referencias salariales del mercado laboral.
La propuesta del Ejecutivo contempla situar el salario mínimo en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, lo que supone un incremento del 3,1 % respecto a la cuantía vigente.
Una subida de 37 euros mensuales
El SMI actual se sitúa en 1.184 euros brutos mensuales en 14 pagas. De aprobarse la propuesta planteada, el salario mínimo aumentaría en 37 euros al mes, consolidando una nueva actualización de esta referencia salarial.
El Gobierno ha planteado que la nueva cuantía tenga efectos desde el inicio del ejercicio, una vez se alcance un acuerdo en el marco del diálogo social o se apruebe por vía normativa.
Propuesta en negociación con sindicatos y patronales
La actualización del SMI forma parte del calendario habitual de diálogo entre el Ministerio de Trabajo y Economía Social y los agentes económicos. En este proceso, sindicatos y patronales analizan el impacto de la medida sobre el empleo, los costes empresariales y el poder adquisitivo de los trabajadores con menores salarios.
El Gobierno ha planteado que la nueva cuantía tenga efectos desde el inicio del ejercicio, aunque su aplicación definitiva queda supeditada al desarrollo de las negociaciones.
Referencia para el mercado laboral
El salario mínimo actúa como referencia directa para los trabajadores que perciben esta retribución y como indicador indirecto para otros niveles salariales, convenios colectivos y estructuras retributivas, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
En sectores con una elevada presencia de empleo operativo, como comercio, logística o servicios auxiliares, la evolución del SMI tiene un gran impacto directo en los costes laborales.
Efectos sobre las empresas
La posible subida del salario mínimo se produce en un contexto en el que las empresas afrontan un escenario de costes laborales al alza, derivado tanto de la evolución salarial como de los ajustes en cotizaciones sociales.
Para las pymes, la actualización del SMI puede implicar la revisión de salarios, escalas internas y planificación de costes, especialmente en aquellas organizaciones donde esta referencia actúa como base salarial para parte de la plantilla.
















