iRobot, el fabricante del popular aspirador ‘Roomba’, se ha declarado en bancarrota y en los próximos meses, a inicios de 2026, la compañía estadounidense pasará a manos de la china Picea, que tomará el 100 % de la propiedad, y dejará de cotizar en el Nasdaq.
La firma arrastraba problemas financieros desde hace algunos años y acumulaba una deuda de unos 190 millones de dólares, por lo que se ha visto obligada a iniciar, junto a varias filiales, un proceso voluntario de bancarrota que le permitirá reesructurar dicha deuda.
Shenzhen Picea Robotics y y Santrum Hong Kong, subsidiaria de la primera, adquirirán de esta forma el 100 % de la compañía estadounidense. Picea es el principal prestamista y fabricante de iRobot.
iRobot, fundado en el año 1990, ya comunicó el riesgo de quiebra hace unos meses debido a la demanda de los consumidores de la competencia, el contexto macroeconómico y los aranceles. “Dadas estas incertidumbres y su posible impacto en las finanzas de la compañía, existen dudas sustanciales sobre su capacidad para continuar operando como empresa en marcha durante al menos 12 meses“, aseguró en aquel momento.
El impacto del no acuerdo con Amazon
En enero de 2024, Amazon dio marcha atrás en sus planes de adquirir iRobot, lo que puso fin al acuerdo firmado en agosto de 2022 por el que el gigante del ecommerce adquiriría al fabricante de la ‘Roomba’, inicialmente por unos 1.565 millones de euros, una cantidad que se rebajó meses después.
Sin embargo, las advertencias desde la Unión Europea por posible restricción de la libre competencia en caso de consumarse la operación frenó definitivamente la adquisición de iRobot por parte de Amazon.
Esta operación fallida con Amazon ya supuso un plan de reestructuración interno de la compañía para reforzar su base financiera, lo que supuso un ajuste de plantilla de más del 50 %.
















