Si hubiera algún proveedor que fabricara espacio, sin duda lo vendería todo, ya que la falta de espacio es uno de los grandes males y muy común en toda ferretería. No siempre tener espacio es sinónimo de vender más o hacerlo mejor, pero ayuda y mucho a optimizar y a trabajar en el día a día en nuestra ferretería.
Hay miles de formas de ganar espacio, pero lo primero de todo debemos saber dónde obtener más espacio y por qué. Si lo tenemos claro podremos actuar con precisión y eficacia en conseguir liberar espacio para dedicarlo a lo que realmente nos aporta beneficio o efectividad en el trabajo.
¿Dónde podemos ganar más espacio?
Una vez ya tenemos claro dónde conseguirlo, podemos actuar en esa parte o zona de nuestra ferretería. Por norma general, donde más espacio se puede conseguir es en nuestros almacenes; en segundo lugar, en la sala de venta; y, por último, en las oficinas o administración.
Acciones a aplicar para conseguir espacio en el almacén, ya que es la zona donde más espacio se pierde y donde más movimiento de bultos y productos hay. Esta rotación y movimiento constante genera grandes problemas cuando el espacio del que se dispone no es el necesario por la actividad o el volumen que estamos llevando a cabo.
Ante la desproporción de espacio por el volumen que generamos es cuando más debemos aplicar la optimización del espacio, porque si no lo tenemos ajustado a la actividad se generan dos problemas: uno, la pérdida de tiempo de nuestro personal en la recepción y colocación de los productos en el almacén; y otro, la pérdida de tiempo de los vendedores al localizar un artículo para reponer en un lineal o que le ha pedido un cliente que está esperando en el mostrador.
Para poder liberar espacio en el almacén disponemos de varias opciones. Una de las más eficaces es contar con unas estanterías adecuadas a la actividad y a las medidas del espacio que tenemos, debiendo ser lo más altas posible para el total aprovechamiento en altura de la sala.
Una vez contamos con el soporte, debemos ver lo que vamos a colocar en ellas. Les anticipo un dato importante a tener en cuenta: el 42 % de lo que tenemos en nuestro almacén, si no estuviera, no lo echaríamos en falta, ya que de ese 42 % el 31 % corresponde a productos que no se venderán nunca y el restante 11 % a cosas o elementos, por llamarlos así, que no sirven para nada, como expositores de acciones comerciales que no se volverán a hacer, productos rotos o deteriorados para su cambio o devolución que llevan años, elementos que no tienen que ver con la actividad y se guardan, cartelería antigua, folletos, etc.
Un sinfín de cosas que ocupan espacio y, lo peor, nos consumen tiempo al dificultar la movilidad en el almacén.
La optimización, clave para ganar metros útiles
Cuando ya hemos seleccionado lo que queremos poner en el espacio que hemos conseguido liberar, hay que saber cómo colocarlo y por qué, dos cuestiones muy importantes. Una de ellas es cuando un proveedor nos hace una propuesta de comprar más unidades de un artículo para conseguir un mejor precio. Debemos saber que este descuento nos puede salir caro tanto al ferretero como al proveedor, porque si esta compra en exceso no sabemos dónde colocarla, el resto que no nos cabe en el lineal la recolocaremos en algún agujero mal puesto en nuestro almacén.
Otro dato a tener en cuenta: un 12 % de acciones que se compran para venderse no se llegan a ejecutar. Parece algo imposible, pero es real. Compramos productos o acciones que, cuando las tenemos, las dejamos aparcadas en un rincón por falta de espacio o de medios y van quedando ahí, colocándose delante otras cosas y pasando al olvido comercial. Por este motivo pierde el PdV y también el proveedor al no venderse un producto que era comercial.
Para conseguir espacio es muy importante cómo son las formas, volúmenes y embalajes de los productos que queremos ordenar y almacenar. Cada día más los proveedores están optimizando sus embalajes y presentaciones de los artículos, ya que los costes de transporte por llevar aire son caros, así como el espacio en las ferreterías.
Debemos tener siempre un criterio de colocación, que debe prevalecer con lógica y coherencia. Por ejemplo, es mejor colocar un embalaje que contiene 12 artículos y solo quedan cuatro unidades fuera de la caja de su embalaje original para ganar espacio.
Una palabra a subrayar: flexibilidad
El espacio no es permanente e inamovible, sino todo lo contrario. Debemos acostumbrarnos a esta movilidad y adaptación permanente, e intentar disponer de cajas de cartón u otros materiales que tengan un mismo formato para así igualar los niveles de las baldas. Es mejor mover algunos productos de su embalaje original a un box, caja o contenedor que utilicemos y tengamos normalizado. Con este simple sistema podemos llegar a conseguir entre un 17% y un 24% más de espacio mediante la utilización de un sistema propio de formato de caja o box para almacenar.
La agilidad en la localización de un producto debe ser la prioridad. Para ello debemos conocer qué es necesario para conseguirlo.
- Disponer de espacio para llegar al producto, que no tengamos que saltar, subir, recolocar, apartar, pisar otros, etc. Toda una odisea para coger un artículo que nos solicitan.
- Saber dónde está. Parece una simpleza este comentario, pero si supieran el tiempo que se pierde buscando y rebuscando dónde está un producto. La solución es muy sencilla: simplemente con una hoja de papel escribir, aunque sea a mano, la referencia del producto y ya está. No se requiere más sofisticación, solo eficacia. Con este detalle podemos llegar a ganar en tiempo sobre un 8 % cada vez que vamos a buscar algo a nuestro almacén.
- Conseguir el apilado y encaje perfecto. Siempre colocamos en nuestro almacén los stocks por proveedores y vemos todas las cajas de los productos verdes o rojas juntas. Cuando no hay espacio, se debe colocar por encaje. Este sistema es mucho más efectivo al buscar no perder ni un solo centímetro tanto en alto como en ancho o fondo. No siempre todos los artículos de un proveedor están en la misma bandeja o posición, pero aporta una ganancia de espacio de casi un 28 %. Con este sistema sí es necesaria la identificación fácil de los productos para una mejor localización. Este sistema de apilado o encaje hace ganar mucho espacio.
Otro aspecto a tener en cuenta para ganar espacio en nuestro almacén es que es posible cambiar los niveles de altura de las estanterías. No pasa nada; solo se debe invertir un tiempo, pero queda recompensado por la ganancia de espacio y optimización que se consigue. Sin embargo, hay almacenes en algunas ferreterías que, por no mover las baldas, dejan espacios inmensos, como tener una caja de tornillos que mide de altura 10 cm y tiene un hueco entre baldas de 50 cm, perdiendo 40 cm de aire que deben ser aprovechados.
Hay infinidad de acciones para poder llevar a cabo en nuestro almacén para mejorar, pero debemos pensar que podremos vender siempre y cuando podamos recepcionar la mercancía. Si no hay recepción y almacén, no hay ventas, y para ello necesitamos espacio.
Sugerencias y comentarios
- Disponer de espacio en nuestro almacén es vital para vender más y mejor.
- Sin recepción ni almacén no podríamos vender.
- Es posible ganar espacio si organizamos y limpiamos el almacén de elementos innecesarios.
- Mover y adaptar el almacén al volumen y los productos que tenemos debe de ser una actividad constante.
Autor: Antonio Valls
Antonio Valls, director general de SystemShop Consulting S.L. Autor del libro ‘F de Ferretería. Manual para la Ferretería del siglo XXI’.
Con más de 24 años de experiencia en gestión e innovación en el punto de venta, Antonio Valls es un apasionado del sector de ferretería y bricolaje.

SystemShop Consulting S.L. es una empresa especializada en la optimización e innovación en el punto de venta (retail). Busca y da soluciones efectivas a cualquier problema: imagen del establecimiento, ‘lay out’, formación del personal, imagen corporativa, gamas de producto, negociaciones con proveedores, gestión de compras, ‘mystery shopper’, implantaciones, iluminación, rotulación y señalización, escaparates, gestión del punto de venta, indumentaria, distribución interior, decoración interior del establecimiento, lógica de funcionamiento.















