A finales de marzo, la emblemática Ferretería La Cadena, ubicado en el distrito malagueño de La Luz, echó el cierre después de más de 50 años de servicio a los ciudadanos. El motivo, la jubilación del trabajador que mantenía activo el establecimiento.
El negocio concluye así una larga trayectoria en un barrio que creció en paralelo a la propia ferretería, puesta en marcha por Julio, su propietario ya jubilado, a mediados de la década de los 70 del siglo pasado.
La ferretería es otro ejemplo más de la pérdida de comercios de proximidad que se dan en el barrio malagueño, a menudo motivados por la falta de relevo generacional y la escasez de interesados en continuar con un negocio próspero durante décadas.















