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Mejorar el punto de venta

El ‘Triángulo de las Bermudas’ en nuestra ferretería

Por Antonio Valls

De todos es conocida esta famosa zona situada en el océano Atlántico, donde ocurren diversos fenómenos y sucesos misteriosos, denominada “El Triángulo de las Bermudas”. En toda ferretería también existe una zona o “triángulo” donde suceden situaciones muy impactantes que podríamos calificar incluso de sobrenaturales.

Esta zona oscura está compuesta por la recepción, el almacén y la cantidad de rincones y espacios muertos que existen en cualquier instalación.

El Triángulo de las Bermudas en la ferretería

Estas áreas generan una serie de problemas muy importantes a los que, sin embargo, no solemos prestar atención ni mostramos interés en analizar para evitar que ocurran, igual que sucede con el original “Triángulo de las Bermudas”.

El coste y el desgaste que supone el descontrol habitual en la zona de recepción de mercancía y en el almacén, junto con todos esos rincones y espacios, es elevado: acumulación de polvo y suciedad, desorganización de productos, dificultad para acceder a los artículos, riesgos de accidentes para el personal, imposibilidad de inventariar y conocer realmente el stock —cuánto hay y dónde está—, así como una mala imagen tanto para empleados como para clientes, que pueden llegar a percibir el estado de dejadez.

Podríamos seguir con una larga lista de consecuencias derivadas de estos rincones de acumulación de materiales que en su día ya no eran útiles para la venta y que ahora, sin embalaje e incluso con piezas faltantes, lo son aún menos. Se dejan cajas abiertas, artículos descatalogados, restos de piezas como tornillos, componentes de fontanería, pequeños artículos, recambios, etc. Todo va quedando, se va dejando y acumulando, hasta crear una especie de zona que por ello denomino “El Triángulo de las Bermudas”, que en algunas ferreterías incluso da miedo por la acumulación de cajas y productos inservibles, normalmente en un entorno sucio o poco saneado, con escasa iluminación y falta de mantenimiento, lo que agrava aún más la situación.

El coste que supone contar con nuestro particular “Triángulo de las Bermudas ferretero” es muy alto, ya que reduce el espacio necesario, ralentiza las tareas de carga y descarga, y disminuye la capacidad de almacenaje. Aun así, seguimos sin actuar para solucionarlo. En el “Triángulo de las Bermudas” original se han realizado numerosas investigaciones para comprender sus causas, pero ¿qué hacemos para solucionar el nuestro?, que es mucho más fácil de identificar y de resolver.

Las acciones para solucionarlo son simples y se resumen en tres: orden, voluntad y mantenimiento.

Primer punto: Orden.

El orden es la base de toda actividad. Es indispensable para poder desarrollar cualquier tarea, especialmente en el sector ferretero, donde se manejan miles de referencias a diario. Sin un orden claro sobre cómo recepcionar, dónde colocar y cómo ubicar cada producto, el caos está garantizado, con todas las consecuencias que ello implica: mayor tiempo de trabajo, mayor desgaste, falta de atención, riesgo de accidentes, entre otras. El orden no es una obligación, sino una necesidad para poder desarrollar correctamente nuestra actividad.

Segundo punto: Voluntad.

Es algo que no se compra ni se vende, pero sin ello no se puede hacer nada. Debemos contar con una alta dosis de voluntad y predisposición para realizar todo lo que requiere el día a día de la ferretería, aunque no sea lo más agradable. Es la clave de todo. No sirve decir “no tengo tiempo”, porque si hay voluntad y disposición, el tiempo se encuentra sin duda, y las tareas se realizan.

Tercer punto: Mantenimiento.

Cuando aplicamos correctamente las dos premisas anteriores, orden y voluntad, significa que las estamos llevando a cabo, pero si no se mantienen con regularidad y constancia mediante un mantenimiento estricto, volvemos a la situación inicial: un “Triángulo de las Bermudas” en nuestra ferretería, donde sabemos que ocurre algo pero no sabemos qué, no actuamos por miedo y entramos en una espiral de dejadez. Esto genera un sobrecoste muy elevado que provoca pérdida de ventas, clientes y dinero, y que, sorprendentemente, no suele abordarse con la rapidez necesaria.

Cuando hay una fuga en un recipiente, actuamos de inmediato para taponarla y evitar pérdidas. Entonces, ¿qué hacemos nosotros para detener las malas prácticas en nuestra ferretería? Debemos actuar, y para ello lo mejor es evaluar cada zona para conocer su estado y su impacto. Con esta información podemos planificar qué hacer en cada caso y evitar así tener un “Triángulo de las Bermudas” particular en nuestras instalaciones.

Esta situación no aporta nada positivo; al contrario, reduce espacio, incrementa el inmovilizado, hace envejecer productos que pierden rotación y genera inversiones que no producen retorno. Si hacemos una reflexión y análisis, aunque parezca algo lejano, puede ser perfectamente comparable con el “Triángulo de las Bermudas”: sabemos que sucede, conocemos la zona donde ocurre y hablamos de ello, pero aún no hemos actuado para solucionarlo.

Demos un paso adelante y entremos en esta dimensión desconocida —o mejor dicho, en la que no queremos entrar— de los rincones, altillos, almacenes y espacios inutilizados de nuestra ferretería, y eliminemos todo aquello que no sirve ni servirá nunca, para que prevalezcan el orden y la organización, y podamos trabajar y transitar sin miedo por estas zonas.

Hay que atreverse a localizar nuestro “Triángulo de las Bermudas” y actuar sin miedo sobre él.

Sugerencias y comentarios

  • Existe un “Triángulo de las Bermudas” en todas las ferreterías y debemos identificar el nuestro.
  • Orden, voluntad y mantenimiento no son solo palabras, sino la base para evitar el caos y el descontrol.
  • Es necesario analizar el coste y las consecuencias que genera nuestra propia zona oscura.
  • La optimización del espacio inutilizado puede llegar a liberar recursos suficientes como para prácticamente montar otra ferretería.

Autor: Antonio Valls

Antonio Valls, director general de SystemShop Consulting S.L. Autor del libro ‘F de Ferretería. Manual para la Ferretería del siglo XXI’.

Con más de 24 años de experiencia en gestión e innovación en el punto de venta, Antonio Valls es un apasionado del sector de ferretería y bricolaje.

Antonio Valls SystemShop Consulting

SystemShop Consulting S.L. es una empresa especializada en la optimización e innovación en el punto de venta (retail). Busca y da soluciones efectivas a cualquier problema: imagen del establecimiento, ‘lay out’, formación del personal, imagen corporativa, gamas de producto, negociaciones con proveedores, gestión de compras, ‘mystery shopper’, implantaciones, iluminación, rotulación y señalización, escaparates, gestión del punto de venta, indumentaria, distribución interior, decoración interior del establecimiento, lógica de funcionamiento.

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