La alicantina Ferretería Bilbaína cerrará sus puertas tras más de 60 años de servicio en la ciudad. Con la jubilación de su propietario, Carmelo, se pondrá fin a un negocio histórico del centro de Alicante, a apenas unas calles del puerto de la ciudad y de la playa principal.
Los precios de alquiler en aumento, un consumo en caída y la falta de relevo en la ferretería, cuenta su propietario a los medios locales estos días, abocan a este comercio emblemático a echar el cierre en pocos meses.
La fecha definitiva del adiós de Ferretería Bilbaína, cuya fachada aún luce el antiguo imagotipo de la cadena Ferrokey, será a finales de agosto.
Un adiós que podrá fin a un negocio abierto en 1966, cuando el padre del actual propietario fundó una ferretería enclavada en una zona privilegiada de la ciudad y convertida, hasta hoy, en un emblema del comercio alicantino.















