Suministros Industriales Lemos, con más de cinco décadas de trayectoria en Ourense, ha pasado de ser una pequeña ferretería a consolidarse como un referente gallego en el suministro industrial. Su evolución ha estado marcada por la especialización, la ampliación de stock y la cercanía con el cliente profesional.
En abril de 1969, Luis Lemos y su esposa, Digna González, abrían en Ourense una pequeña ferretería industrial. Él venía de trabajar en el País Vasco, en pleno auge industrial, fabricando calibres y comercializando productos metálicos. Ella aportaba la visión y el tesón necesarios para poner en marcha un negocio familiar. Desde el principio, el objetivo fue claro: ofrecer un servicio cercano, con calidad y variedad.
Del centro de la ciudad al corazón industrial de Ourense
Con el paso de los años, aquel pequeño local se quedó pequeño. La empresa amplió stock y referencias, y en 1998 dio un paso clave: trasladarse al polígono de San Cibrao das Viñas, donde un gran almacén les permitió atender mejor a clientes profesionales. En 2006, Suministros Industriales Lemos se convirtió en socio fundador de Unifersa, una alianza que les dio acceso a un mayor stock y un servicio más rápido, cuenta Lola Lemos, una de las responsables actuales de la empresa junto a José Manuel Lemos, gerente.
En 2019, la compañía diversificó su actividad con la apertura de Clickfer, una cadena de ferreterías industriales que les ha permitido fortalecer su presencia en sectores agrícolas y de jardín.
Una empresa familiar con alma industrial
Hoy, Suministros Industriales Lemos cuenta con un equipo de 18 profesionales, muchos de ellos con décadas en la empresa, lo que refuerza su filosofía de cercanía y compromiso. Sus clientes provienen, sobre todo, de sectores como la industria, el mantenimiento, la cerrajería, la construcción y la agricultura.
Su especialidad está en la tornillería, maquinaria, EPIs y productos para mantenimiento, con una gran rotación en la primera categoría, en la que son un referente.
Mirando al futuro sin perder la esencia
Actualmente, la empresa afronta un relevo generacional para garantizar la continuidad y la profesionalización, además de seguir ampliando su catálogo y reforzando alianzas con proveedores de primer nivel.
Para Lola Lemos y su equipo, el futuro del suministro industrial pasa por la especialización, las soluciones integrales y el asesoramiento personalizado, sin perder el valor diferencial que les ha acompañado desde 1969: la confianza, la cercanía y la profesionalidad.
Preguntas rápidas
¿Cuál es el producto más curioso o inesperado que habéis vendido?
Una de las ventas más curiosas fue la de briks de leche, maletas y papel higiénico. Nos han pedido que proporcionemos servicios integrales y, en ocasiones, simplemente nos dicen “consígueme esto”, sin importar qué sea. Nos encanta poder ofrecer soluciones variadas y sorprendernos con productos que, en principio, no parecen relacionados con nuestro sector, pero que reflejan la confianza que nuestros clientes tienen en nosotros para cubrir cualquier necesidad.
¿Alguna anécdota divertida o memorable con un cliente?
Recuerdo que una vez un cliente nos pidió que le consiguiéramos un producto muy específico y, tras buscarlo sin éxito, le propusimos una solución alternativa. Cuando finalmente conseguimos el producto original, el cliente quedó tan agradecido que nos dijo que esa experiencia le había enseñado que en nuestro equipo siempre hay alguien dispuesto a buscar soluciones, incluso las más difíciles. Esas historias nos motivan a seguir dando lo mejor cada día.
Defina su suministro en tres palabras.
Confianza, calidad y seriedad.
















