Ferretería Xerez, el suministro industrial mejor valorado de Andalucía, lleva más de 40 años creciendo desde Jerez con cercanía, especialización y soluciones.
En 1982, en una esquina modesta de un centro comercial de Jerez de la Frontera (Cádiz), Salvador Ruiz Tejada levantó la persiana de un local de ferretería con una idea clara: atender por igual al cliente profesional y al particular. Más de cuatro décadas después, esa pequeña tienda sigue abierta… y no está sola.
Porque aquel pequeño local, que aún sigue en activo, fue el germen de un proyecto que ha sabido crecer sin perder de vista sus raíces: la atención cercana, el compromiso con el cliente y la especialización técnica. Y hoy, Ferretería Xerez cuenta con tres sedes en la ciudad y ha sido reconocida como el suministro industrial mejor valorado de Andalucía, según las reseñas de Google.
La entidad posee un equipo humano de unas 40 personas. Muchos de ellos llevan décadas en plantilla, lo que ha favorecido una cultura interna basada en la confianza, la estabilidad y el conocimiento profundo del producto.
Más que tornillos: el agua como motor
Desde sus inicios, Ferretería Xerez supo encontrar un espacio propio dentro del sector. Aunque la ferretería general y el suministro industrial siguen siendo el núcleo del negocio, la especialización en productos para el abastecimiento y saneamiento de agua —tapas de pozo, válvulas, tuberías— ha sido clave en su desarrollo.
“Hoy, esta línea representa uno de los pilares más importantes de nuestro volumen de ventas”, explica Pilar Ruiz, que continúa con la gestión directiva de una empresa familiar que se ha convertido en un referente en este segmento.
Cercanía como valor diferencial
Ferretería Xerez, expone Pilar, sigue apostando por una atención directa, cercana y de confianza. “Nuestro compromiso es buscar soluciones, y rara vez decimos que no”, añade. Ese enfoque ha sido determinante para construir relaciones sólidas con una clientela que incluye empresas, ayuntamientos, organismos oficiales y profesionales de sectores como mantenimiento, construcción o jardinería.
Actualmente, la compañía forma parte de Cecofersa y se encuentra inmersa en un proceso de digitalización del almacén, con el objetivo de optimizar procesos y mejorar el servicio. A pesar de los retos del entorno —mayor competencia, digitalización acelerada, nuevos hábitos de consumo—, mantienen una visión clara: “Creemos que el soporte técnico, la atención directa y un servicio integral seguirán siendo indispensables para los profesionales”, subraya Pilar.
Una ferretería con nombre propio
En una época en la que la inmediatez se ha convertido en exigencia, Pilar Ruiz insiste en que la clave no está solo en la rapidez, sino en el valor añadido que ofrece un equipo humano formado y comprometido. “La oportunidad está en profesionalizar aún más el sector, ofrecer soluciones técnicas, asesoramiento especializado y fortalecer el valor humano frente a la automatización”, concluye.
Preguntas rápidas
¿Cuál es el producto más curioso o inesperado que habéis vendido?
A menudo nos solicitan productos poco habituales, fuera de nuestro catálogo estándar. Nuestros clientes confían en nuestra capacidad para localizar lo que necesitan y, si está en nuestras manos, lo conseguimos.
¿Alguna anécdota divertida o memorable con un cliente?
Nuestra relación con nuestros clientes es recurrente y cercana. La mayoría con años de confianza mutua. Más que clientes, muchos se han convertido en amigos.
Defina su suministro en tres palabras.
Cercanía, eficacia y versatilidad.
¿Tenéis alguna costumbre o tradición interna que se mantenga desde hace años?
Más que una tradición formal, lo que se mantiene desde siempre es el ambiente familiar entre el equipo. Esa buena sintonía es parte esencial de nuestra identidad.
















