La compañía refuerza su presencia en Galicia con una nueva sede en Santiago de Compostela y el traslado a una nave más funcional en Bergondo, en un proceso marcado por la planificación, el trabajo en equipo y una apuesta clara por el cliente
Hay decisiones empresariales que no responden sólo a una necesidad de metros cuadrados, sino a una forma de entender el negocio. En Fixagal, la apertura de un nuevo punto de venta en Santiago de Compostela y el cambio de sede Bergondo no se explican únicamente por una cuestión de espacio o ubicación, sino por una reflexión más amplia sobre cómo trabajar mejor, cómo atender mejor y cómo seguir creciendo sin romper el ritmo del día a día tras 35 años de actividad.
Un proceso exigente, planificado al milímetro y vivido desde dentro por todo el equipo, en el que también se inscribe el inicio profesional de Alba Astray en este sector.
Más visibilidad y mejor acceso en Santiago
El traslado de la sede de Fixagal en Santiago de Compostela responde a una limitación clara del emplazamiento anterior. Ubicada en una calle secundaria, al fondo del polígono, la antigua nave ofrecía poca visibilidad y una accesibilidad mejorable. Aunque en su momento fue la única opción disponible, con el tiempo se hizo evidente la necesidad de un cambio.
La nueva ubicación permite a la empresa ganar en espacio, visibilidad y comodidad, además de situarse más cerca de los principales almacenes vinculados a sectores como la madera, la electricidad, la fontanería o la construcción. El objetivo, según comenta Alba Astray, ha sido mejorar tanto la funcionalidad interna como la imagen de cara al cliente, creando un entorno más cómodo para todos los que trabajan y compran en la sede.
Bergondo: más metros y una nave pensada para el trabajo diario
En el caso de Bergondo, el cambio no ha supuesto salir del polígono, sino reposicionarse dentro de él. La nueva nave se sitúa en la avenida principal de entrada, un factor que ya de por sí mejora la visibilidad y el acceso. A ello se suman más metros cuadrados (650 m2), mejor iluminación, un suelo renovado y una distribución más eficiente.
Estas mejoras tienen un impacto directo en la operativa diaria: facilitan la organización del producto, agilizan los procesos internos y permiten una atención al cliente más fluida. La experiencia de compra también se ve reforzada, con espacios más claros y una mayor autonomía para el cliente.
Reorganizar para ordenar y mostrar mejor
Tanto en Santiago como en Bergondo, los cambios han seguido una misma línea: reorganizar los espacios para hacerlos más funcionales y visualmente más claros. En la sede compostelana se ampliaron las zonas de exposición, se construyeron oficinas en la entreplanta y se optimizó el almacén para gestionar el sobrestock. Además, se renovaron suelos, iluminación y estanterías, apostando por mobiliario más bajo que permite una visión completa del espacio.
El rediseño del punto de venta se planteó poniendo al cliente en el centro, explica Astray. Las exposiciones se reorganizaron para evitar la sensación de saturación, se mejoró la visibilidad de todas las familias de producto y se situó el mostrador al fondo, favoreciendo recorridos claros y una compra más intuitiva. Los espacios de stock y oficinas se separaron para liberar superficie comercial y mejorar la experiencia en tienda.
Un traslado sin detener la actividad
Uno de los aspectos más complejos del proceso ha sido realizar los traslados sin cerrar las tiendas. En Santiago, por ejemplo, el cambio de suelo se ejecutó en tres fases para mantener la actividad. En Bergondo, el desmontaje, traslado y montaje se concentraron entre viernes y sábado, con el objetivo de reabrir con normalidad el martes siguiente.
La logística fue especialmente exigente en este último caso, con el traslado de cerca de 24.000 productos en un plazo muy reducido. La planificación y el trabajo coordinado del personal de las tres tiendas fueron determinantes para completar el proceso sin afectar al servicio.
Beneficios a corto y medio plazo
A corto plazo, Astray subraya que ya han percibido una mejora clara en la experiencia del cliente, con tiendas más cómodas, mejor organizadas y con una mayor visibilidad del producto. A medio plazo, la compañía espera una mayor eficiencia operativa, una gestión del stock más ordenada y una imagen de marca más homogénea entre sedes.























