Inicio / Opinión / Juan Manuel Fernández / Sí a Eurobrico, la feria abierta

Sí a Eurobrico, la feria abierta

En un escenario inflacionario de ferias de distribución presenciales y virtuales, Eurobrico supone un retorno a las ferias clásicas, abiertas a todos los profesionales del sector, sean expositores o visitantes de la procedencia que sea. Sin limitaciones, sin cortapisas, sin condicionantes previos. Como un punto de encuentro neutral donde debatir sobre las peculiaridades del mercado, su coyuntura, sus expectativas.

Cuatro años han pasado desde la última edición. La pandemia y sus efectos secundarios han hecho mella en Eurobrico y en todas las ferias, en general. Vuelve ahora con una nueva propuesta de valor sustentada en los elementos clásicos: exposición y conferencias, a los que se sumar factores inspiracionales como un proyecto de futuro llamado “Ferretería 4.0“. El proyecto está animado por nuestro colaborador habitual Antonio Valls, uno de los mayores expertos en la implantación y remodelación de tiendas del ramo.

La coincidencia en el tiempo y el espacio con Iberflora aporta a Eurobrico un plus de interés, dada la creciente presencia de elementos de jardinería en los establecimientos de ferretería y bricolaje.

Más allá de la compra

En su última edición, en 2018, Eurobrico ya entendió la conveniencia de sumar a la parte expositiva una buena oferta de puntos de encuentro para el debate sobre el presente y el futuro del sector. La presente edición aporta la visión de la “Ferretería 4.0!.

En mi opinión, las ferias de los últimos años se han volcado casi exclusivamente en la compra, relegando otros factores tan interesantes o más cuando de un encuentro profesional se trata. Hoy día se puede comprar todo mediante procedimientos digitales y se puede acceder a las novedades, las promociones y las ofertas, en tiempo real. En este sentido las ferias clásicas tienen poco que aportar salvo que te permiten tocar el producto.

Sin embargo, lo que diferencia a las ferias como Eurobrico y las hace insustituibles es el contacto humano, la posibilidad de conocer cara a cara a nuestros proveedores y clientes, la oportunidad de cambiar impresiones sobre el mercado, deshacer entuertos, compartir expectativas y descubrir nuevas oportunidades de negocio.

Sobre todo, eso. Detectar oportunidades de negocio en base a una colaboración más estrecha que va más allá de conseguir unas condiciones de compra determinadas. Se puede comprar en las mejores condiciones, pero si el producto no se vende, de nada habrá servido. Conseguir el mejor precio está muy bien, pero si los plazos de entrega no se cumplen, la ventaja se convierte en problema.

Mi consejo es aprovechar Eurobrico como elemento de conocimiento, para saber dónde estamos en relación a la competencia y al mercado, para descubrir nuevos interlocutores que nos permitan afrontar el futuro más cercano con posibilidades de éxito y, por qué no, para compartir un café con amigos y conocidos. Después de cuatro años, ya toca.

Feliz semana.

guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
f763cb80-5d0c-4db2-97b1-b1b8eee328f0
Ir arriba