…A partir del 31 de marzo. A los comerciales nos gusta vender, vender mucho y, también, a muchos. Pero lo que MÁS NOS GUSTA DE TODO es CONVENCER, convertir a un agnóstico en un creyente.
Es esta labor de apostolado triunfador la que nos pone; esa puerta fría que acaba derritiéndose en tu bolsillo, en tu alma y dispara tu autoestima.
Vamos a ponernos en situación. Imagina que, detrás de una centralita imposible y una recepcionista frontón, acabas, después de múltiples llamadas, llegando a un decisor de compras de marketing y publicidad. De esos muy bien pertrechados; de los que también viven al margen de Linkedin. Se muestra hosco y confundido; le estás molestando, haciéndole perder su preciado tiempo y te demuestra su hartazgo e indiferencia. Tiene claro que esa información que envías cinco días a la semana no le sirve de nada; ni a él ni a los productos/servicios que vende.
De esa entrevista pretérita apenas sacas un correo que servirá de hilo de la montería. De cuando en cuando husmeas en la base de datos y un día te sorprende encontrarle entre los adictos a tu newsletter. Sabes que ha caído en la red y que ya no puede vivir/trabajar sin la información privilegiada que le regalas a diario. Después llegarán las colaboraciones, los contratos y su conversión en embajador de tus intereses.
Quién sí seguirá recibiendo nuestras newsletters
El corazón de nuestro negocio informativo está dirigido a los lectores que vertebran estos segmentos de negocio: ferreteros, logísticos, profesionales del sector cárnico, instaladores de climatización y material eléctrico, reformistas y propietarios de almacenes de construcción. Nuestra información privilegiada siempre llegará de forma gratuita a sus terminales.
Las noticias, productos y opiniones que envíamos todos los días laborables sirven para que estos sectores evolucionen y se desarrollen con transparencia y en entornos cada vez más profesionales y competitivos. Tenemos muy claro que a C de Comunicación le va bien si a esos sectores les van bien.
Quién no continuará recibiendo las newsletters de C de Comunicación
En estos sectores operan marcas, grupos de compra, asociaciones, ferias, etc., a los que nuestra información les ayuda a tomar las mejores decisiones. Son actores fundamentales pero que, entendemos, deben contribuir con su economía a sostener el mejor periodismo informativo.
Desde el 31 de marzo de este año, este grupo de lectores sólo tendrá acceso directo a nuestras newsletters, si ya son o se convierten en clientes en las diversas modalidades que ofrecemos en C de Comunicación.
Somos conscientes de que siempre quedará la posibilidad de entrar en nuestros diferentes portales en el día a día o darse de alta en nuestras newsletters diarias a través de dominios irreconocibles.
Como reflexión, recordar que la profesionalidad debe exigirse y ejercerse desde cada eslabón de la cadena de valor. También en el ámbito informativo. Demuestra la seriedad de tu negocio o de tus productos apoyando el periodismo que suma en tu ámbito profesional.
Yo también tuve un Spotify free hace años… pero pagar ahora el Premium es lo justo. ¿Y la cantidad de dinero en discos que me habría ahorrado, si esta plataforma hubiera existido cuando tenía 20 años?
De nuestro viaje a Portugal, una recomendación gastronómica en Oporto: Zé Bota.











Estimado Javier,
Una pena no seguir contando con vuestra newsletter. Entiendo que ha sido una decisión meditada, pero también creo que perderéis tráfico, y eso en mi modesta opinión es lo fundamental.
Un abrazo y seguro que nos seguimos viendo en directo.
Hola Antonio; no me creo que Fac no se pueda pagar una suscripción de 250 Euros/año. Por lo que entiendo que es un NO quiero. Vosotros vendéis productos; nosotros información. Nada que añadir. Un saludo.
Con la cantidad de webs, foros y sitios para poder encontrar informacion en el sxxi, pretender cobrar es sinónimo a fracasar. Dentro de un año hablamos (si vuelve a ser gratuito)
Gracias por participar Antonia; espero que sigas informándote y tomando decisiones basadas en lo que encuentres gratis. Mucha suerte.