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COVID-19: un reto mayúsculo para las empresas

Por Andreu Maldonado

La crisis sanitaria generada por el COVID-19 está golpeando dramáticamente nuestras vidas y la de nuestros seres queridos. También está generando una crisis económica sin precedentes que afectará a todos los estratos de la sociedad.

Estamos viviendo un drama sanitario que, lamentablemente, dejará miles de fallecidos a los que NUNCA podremos olvidar.

A mi entender, una situación tan extraordinaria, generada por un invisible virus llamado COVID-19, no debería ser gestionada únicamente desde la inmediatez. El reto para la sociedad, las empresas y los países es mayúsculo. Y requerirá un punto de inflexión en nuestro modo de entender las relaciones entre los humanos, la industria y el planeta.

En el corto plazo, los países, las empresas, los trabajadores y la sociedad en general se empobrecerán, pero está en nuestras manos dibujar el mañana que queremos disfrutar y dejar a futuras generaciones. Deberemos gestionar tensiones de tesorería, difícilmente soportables sin financiación externa. Y mantener la cabeza fría durante unos cuantos meses en los que probablemente el nivel de ingresos difícilmente cubrirá los gastos estructurales.

El escenario es incierto, muy incierto. Se avecinan semanas, meses y, esperemos que no muchos, años de gran dificultad económica y sanitaria. Pero es en estas circunstancias donde más puede brillar la oportunidad de evolucionar.

El COVID-19 supone un reto enorme para la emrpesas

La situación tras el COVID-19

El comercio de proximidad volverá a subir sus persianas en pocas semanas y necesitará más que nunca de la complicidad de sus vecinos y clientes para prosperar. Pero también debemos de tener muy presente que la sociedad nos exigirá un nivel de servicio con sentido y propósito que deberemos estar preparados para diseñar. Es en este punto en el que necesitaremos más que nunca estar alineados con nuestros empleados y proveedores, compartiendo inquietudes y propuestas de mejora continuadas.

La omnicanalidad ya no es una opción. Es una obligación de cualquier mínimo plan de contingencia. No deberíamos volver a desconectar de nuestros clientes por no tener las tiendas abiertas.

Y qué decir de los gremios sectoriales. Tienen la responsabilidad de liderar la protección y evolución del sector con la mayor honestidad y responsabilidad posible.Son el interlocutor válido con la administración y recogen las necesidades y sensibilidades de empresarios con intereses muy diversos, pero con particularidades sectoriales comunes.

Ante retos mayúsculos es más importante que nunca permanecer lo más unidos y acompañados posible. Y es en esta posición en la que los gremios, asociaciones y grupos de compra pueden fortalecer el posicionamiento de la pequeña, mediana y gran ferretería.

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Juan Manuel
Juan Manuel
16/04/2020 13:06

Magnífico post, Andreu. Felicidades.
Me quedo con la frase: “No deberíamos volver a desconectar de nuestros clientes por no tener las tiendas abiertas”. No hay excusas, la tecnología lo permite y renunciar a mantener el contacto con la clientela es garantía de quedarse fuera del mercado.

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