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Una historia de colaboración

Han tenido que pasar 25 años para que en Burgos surja una asociación empresarial de nuestro sector, los suministros industriales y ferretería profesional. Hace un año que culminamos nuestro espíritu de colaboración y creábamos ADISIBUR, la asociación de Distribuidores de Suministros Industriales de la provincia de Burgos.

Hacía más de dos décadas que mi padre, Miguel Ángel Redondo, y un buen compañero de gremio, Ignacio Vicario, gerente de Suministros Viper, intentaban con todas sus fuerzas impulsar una asociación de estas características, sin suerte. Mi padre me contaba que se quedaron “solos”. Hablando claro, no les tomaron en serio, nadie veía la importancia de “juntarse”.

Cuántas situaciones desagradables se podrían haber evitado, si hubiésemos llegado al 2019 con una asociación sólida, con trayectoria, en vez de recién nacida…

Esta es una historia que mi padre me contaba con pena y frustración. Él, que bien sabía los beneficios de la colaboración y el asociacionismo, vividos en primera persona. Su padre, mi abuelo, Vicente Redondo, ocupa una hoja entera de su currículo en cargos en varias asociaciones. Empezando porque fue el primer colegiado profesor mercantil (actual colegio de economistas) de Burgos y terminando porque fue uno de los fundadores, y posterior presidente, de la Confederación de Asociaciones Empresariales (FAE) de Burgos. Entre otros.

Entre las situaciones a evitar creo que la más importante es la de “la soledad del empresario/a”. Ese vacío que solemos sentir las autónomas y autónomos cuando nos vemos envueltos en conversaciones laborales con amigos. O cuando te tienes que pelear con una administración por algo que consideras fácil de solucionar y no te ponen más que pegas o cuando ves que un proveedor no te responde en los momentos duros.

Colaboración: trabajo en equipo

Colaboración

Este intento de asociarse frustrado allá por los 90, nos habría traído tranquilidad y apoyo en la época de la crisis de la construcción y quizás hubiésemos “amortiguado” mejor los golpes del desembarco de los bazares low-cost, las grandes superficies y el comercio online.

Pero la asociación no llegó en ese momento. Y yo siempre pienso que todo pasa por algo. Llegó en 2017, cuando Rodrigo Martínez, gerente de Suministros Codima, y yo negociábamos el convenio del comercio del metal de la provincia de Burgos. Nos dimos cuenta de que, unidos, podíamos hacer grandes cosas. Entonces me acordé de Ignacio, de Viper, que seguro tendría la misma espinita que tenía mi padre y se unió al proyecto. Los tres formamos la junta directiva: yo como presidenta, Rodrigo, vicepresidente e Ignacio, el tesorero. Y así fundábamos la asociación a principios de 2019.

En este escaso año ha sido una maravilla escuchar a tus compañeros de gremio cómo comparten la visión, misión y valores del negocio de la misma manera que lo haces tú. Ha sido muy valioso descubrir que, detrás de grandes negocios, también hay grandes personas. Y que el mundo de los suministros industriales es tan apasionante como mi padre me lo quiso vender cuando me ofreció ayudarle con el negocio.

Quizás el ánimo y la fuerza para crear esta asociación fue una mezcla de homenaje a mis antecesores y el chute de energía que me supuso entrar a formar parte del Club de Jóvenes Ferreteros desde su primera edición.

Empecé a mirar a la competencia con otros ojos, comprobar que enseñar y compartir lo que tú sabes es más satisfactorio que recibir.

Incluyendo un poco de misticismo, esto de asociarse es entender al karma. Todo el que forma parte del gremio ferretero sabe que nos rodea un poco de surrealismo, así que creer en el karma es una más de las locuras que nos caracterizan.

En definitiva, para mí, ahora al de la competencia le llamo compañero, comparto mis ideas para el que las quiera copiar. Pues, como dice un buen amigo mío, las ideas se copian, el ingenio, no. Y en esta experiencia de asociación y colaboración he descubierto que mi hija tenía razón al decirme que es mejor conseguir las cosas con cooperación y no con competición.

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Ana Redondo
Ana Redondo
04/02/2020 09:57

Gracias Cris, de compartir tu también sabes un rato. Un abrazo!

Cristina
Cristina
31/01/2020 19:13

Enhorabuena Ana, compartir siempre hace brillar a quien lo hace. Un abrazo amiga, Cris 3conlasmaletasacuestas

Ana Redondo
Ana Redondo
31/01/2020 10:58

Borja, muchas gracias por tus palabras, ha sido un gustazo poder colaborar en el Blog.
Efectivamente hay que tener la colaboración muy presente en cada paso que damos.
Ya sabemos que contamos con vuestro apoyo 🙂
Un abrazo!

Ana Redondo
Ana Redondo
31/01/2020 10:55

Gracias por tu comentario Josep, a veces hay que dejar el orgullo a un lado, reconocer esa soledad y dejarte acompañar por los que se sienten igual. Animo!

Borja Fernández
Borja Fernández
30/01/2020 17:40

Ana, me ha encantado tu artículo. Enhorabuena! Esta etapa de los negocios que nos toca vivir va a estar marcada por la colaboración. Competir con multinacionales y el comercio online exige colaborar mucho y ver al vecino, de nuestro sector y de otros sectores, como un potencial socio con el que poder hacer fuerza. ¡Ay si dedicáramos más horas a pensar proyectos conjuntos y a hacer fuerza para generar proyectos más sólidos!

Seguiremos en esa línea. En Hacemos Cosas, ya sabéis que tenéis a un aliado.
¡Un abrazo!

Josep
Josep
30/01/2020 15:23

Esa soledad compartida de muchos de nosotros. Felicitaciones por tus reflexiones tan oportunas!

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