Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Acepto
  1. Inicio
  2. Opinión
  3. Se llama Jesús Losilla

Opinión

Se llama Jesús Losilla

Es atrevido, decidido y emprendedor. Si no, no hubiera hecho lo que ha hecho.

Hace un año, Jesús decidió que estaba cansado de tener que desplazarse 21 km hasta su ferretería más cercana cada vez que necesitaba cualquier cosa. O 38 km hasta la siguiente. Y como su familia posee una finca con ganado, esa necesidad era frecuente.

Así que no se lo pensó dos veces y puso en marcha su propia ferretería

Pero hay más. Su tienda, de apenas 20 m2, se ubica en la plaza de un pequeño pueblo de Cáceres, con menos de 500 habitantes.

Ferretería y Productos Agroganaderos El Chozo. Un nombre muy auténtico de la zona (los chozos eran construcciones que funcionaban como refugios para los pastores).

¿Locura o visión de negocio?

Jesús está contento con el resultado. Ha pasado un año y ya está terminando el traslado a otro local de 120 m2, en el mismo pueblo. Ha conseguido que las pequeñas empresas de la zona acudan a comprar a su ferretería. Porque tenían el mismo problema que él: debían desplazarse hasta Trujillo o Cáceres para comprar artículos de ferretería.

Recibe muchos encargos de todo tipo, no solo de ferretería. Es lo que suele ocurrir con las tiendas de las zonas rurales, que se convierten en verdaderos conseguidores de todo. 

Y Jesús tiene 23 años.

Por fortuna, no es el único que apuesta por la ferretería. Conocemos muchos jóvenes ferreteros que viven la ferretería con pasión.

P.D.: Por si te lo estabas preguntando, el pueblo se llama Plasenzuela.

Marta Jiménez

Comentarios (0)

No hay comentarios escritos aquí
Haz tu comentario

Haz tu comentario

  1. Publicar comentario como invitado.
Archivos adjuntos (0 / 3)
Compartir su ubicación

Enlaces patrocinados