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Cómo afecta al sector la nueva normativa sobre la venta de ácido sulfúrico

El objetivo final es que los vendedores de cualquier producto que contenga precursores de explosivos en concentraciones que permitan su extracción para fabricar una bomba casera, por ejemplo, conserven los datos de las transacciones.
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El 1 de febrero entró en vigor la nueva normativa europea sobre la comercialización y la utilización de precursores de explosivos, entre ellos el ácido sulfúrico, una sustancia química que, en el sector de la ferretería y el bricolaje, se emplea, por ejemplo, para la producción de desatascadores.

Esta nueva regulación a nivel europeo, que es de aplicación directa en España, tiene como objetivo evitar el fácil acceso de los terroristas a sustancias químicas que puedan emplear para la fabricación de bombas caseras u otro tipo de explosivos.

La novedad es que, a partir de la entrada en vigor del texto legal, para que un particular puede adquirir un producto que contenga una concentración de ácido sulfúrico de entre el 16 % y el 40 % necesitará una licencia expedida por el Centro de Inteligencia Contra el Terrorismo y el Crimen Organizado del Ministerio del Interior.

Según explican fuentes de este Centro a C de Comunicación, la nueva normativa prohibe que los particulares puedan comprar productos con una concentración mayor del 40 %. "Hasta el 15 % puede comprarlos todo el mundo sin necesidad de licencia; entre el 16 % y el 40 %, deberán solicitar dicha licencia; y, a partir del 40 %, está permitida la fabricación y adquisición de estos productos, pero sólo para profesionales", señalan dichas fuentes. "La licencia -precisan- sólo es necesaria para los particulares".

Registro de compras y ventas obligatorio

Ahora bien, tanto el proveedor como el distribuidor o el ferretero, en caso de inspección deberán facilitar las transacciones comerciales realizadas. "El ferretero tiene que poner en conocimiento de las autoridades, en caso de inspección, qué productos que lleven precursores de explosivos (como el ácido sulfúrico) ha adquirido, a quién, y a quién se los ha vendido y para qué uso". Es decir, que el vendedor siempre tendrá que justificar el destino final del desatascador que venda. Es más, si el propio ferretero quisiera utilizar el producto para uso particular, también necesitará una licencia.

En cuanto al fabricante, cuando éste vaya a vender los productos que contienen precursores de explosivos a otro operador económico o a un usuarios profesional le tendrá que solicitar: identificación del comprador como que actúa en nombre de la empresa; acreditación de la actividad comercial, empresarial o profesional; por último, la declaración de uso (para qué quiere esa sustancia). Y en cada transacción se deberá comprobar toda esta información que, una vez presentada, es válida para un año ante el mismo proveedor o comercio.

Además, según consta en la normativa, el proveedor deberá informar al comprador (siempre y cuando no sea el usuario final) de que el producto contiene precursores de explosivos, por ejemplo fijando la etiqueta apropiada en el envase, incluyendo dicha información en la ficha de datos de seguridad que deberá llevar el producto o haciéndolo constar en el código de barras.

"Es esencial la identificación de todos los participantes en la cadena de suministro"

El objetivo final es que los vendedores de cualquier producto que contenga precursores de explosivos en concentraciones que permitan su extracción para fabricar una bomba casera, por ejemplo, conserven los datos de las transacciones, con el fin de "ayudar a las autoridades en la prevención, la investigación, la detección y el enjuiciamiento de delitos graves cometidos con artefactos explosivos de fabricación casera", indica la nueva normativa.

"Es esencial la identificación de todos los participantes en la cadena de suministro -que termina cuando se pone a disposición del usuario final- y de todos los clientes, ya se trate de particulares, de usuarios profesionales o de operadores económicos", consta en el texto legal.

El porqué de la nueva normativa

Esta nueva regulación comunitaria se produce en un contexto en el que "las restricciones y controles vigentes no han garantizado niveles suficientes de seguridad pública -y así se indica en el propio texto legal-, pues no han impedido adecuadamente a los delincuentes la adquisición de precursores de explosivos". Se trata, por tanto, de impedir la fabricación ilícita de explosivos.

"La amenaza que representan los explosivos caseros -continúa la exposición de motivos de la nueva normativa- se ha mantenido elevada y en continua evolución", por lo que, con estas nuevas medidas, se pretende "reforzar" la regulación anterior, "habida cuenta de la evolución de la amenaza para la seguridad pública causada por el terrorismo y otras actividades delictivas graves".

Así, en el nuevo Reglamento de la UE se especifica que, si bien hay que "garantizar la libre circulación de precursores de explosivos en el mercado interior", y que su utilización tenga "fines lícitos", se debería "fomentar la innovación, facilitando, por ejemplo, el desarrollo de sustancias químicas más seguras como sustitutas de los precursores de explosivos".

Modelo de solicitud de licencia para precursores de explosivos.

¿Crees que esta nueva normativa perjudicará tus ventas?

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