El director ejecutivo de Espiroflex, Bruno Sánchez, profundiza en esta entrevista para C de Comunicación sobre un informe, elaborado por AIMPLAS-Instituto Tecnólogico del Plástico a propuesta de la compañía, para la determinación del contenido de metales peligrosos para la salud en algunas mangueras importadas desde Asia.
¿En qué consiste exactamente el informe elaborado por AIMPLAS y cuáles son sus principales conclusiones? ¿Por qué se pone en marcha?
El informe consiste en un análisis de los materiales de algunas mangueras de baja calidad que están siendo importadas por distribuidores especialistas a nivel nacional. En este caso, AIMPLAS analizó mangueras de las importadoras COPLASVA y MANGUERAS SOMA, ambos importadores de producto centro asiático.
Las conclusiones son claras y contundentes: en el mercado hay mangueras importadas con cantidades relevantes de metales pesados fuera de normativa europea que pueden llegar a ser potencialmente nocivos para la salud. Materiales que están incluidos en los listados de productos prohibidos por la Unión Europea y por supuesto fuera del reach europeo.
Este hecho es de particular gravedad, ya que las mangueras analizadas son de uso especial para la industria alimentaria y el trasiego de productos tan críticos como vinos, leche, aceites vegetales y cualquier proceso de transporte de productos alimentarios en las industrias cárnicas, conservera, etc.
¿Por qué representan un riesgo para la salud este tipo de metales?
Son un verdadero riesgo para la salud de los consumidores teniendo en cuenta la gran capacidad migratoria de esos materiales al contenido y fluidos que pasan por una manguera.
El pvc en general y los plastificantes de sus compuestos tienen un alto poder migratorio hacia los líquidos que están en contacto con ellos. Por eso es vital el cumplimiento de normativas y las producciones de este tipo de producto bajo materiales libres de ftalatos, algo que garantiza la no migración a los fluidos que se trasportan.
¿En qué tipo de aplicaciones o sectores industriales se están utilizando estas mangueras afectadas?
Las mangueras técnicas se aplican a infinidad de industrias, siendo obviamente las más exigentes la industria alimentaria y farmacéutica.
Cualquier proceso de fabricación de producto alimentario incluye en sus plantas de producción instalación de mangueras para realizar los trasportes de producto liquido o físico. Eso significa un contacto directo con tipo de producto tales como vinos, leches, aguas, aceites, embutidos, conservas, etc.
El caso ya está en manos del Ministerio de Consumo, ¿en qué punto se encuentra la investigación y qué medidas podrían adoptarse?
Nuestra obligación es informar de aquellas anomalías que detectamos en el mercado, más aún cuando se trata de un tema tan delicado como productos de aplicación en el sector alimentario. Por nuestra parte se pone en conocimiento y a partir de ahí es un tema del que quedamos ajenos.
¿Qué recomendaciones daría a distribuidores y clientes industriales para evitar este tipo de riesgos en el futuro?
En primer lugar, exigir siempre las certificaciones europeas de los productos y sobre todo intentar trabajar con materiales de fabricación nacional o en su defecto europea. En un mercado donde la normativa nacional y sus sanciones son bastante laxa en este sentido, cobra especial importancia la responsabilidad y exigencia del propio cliente o distribuidor.
















