El sector de la automoción afronta una nueva etapa de retroceso en Europa. Según las previsiones del último estudio de Crédito y Caución, la producción de vehículos se reducirá un 3,7 % en 2025, afectada por la actual guerra arancelaria. Alemania e Italia serían dos de los países más expuestos, con una previsión de caída de las exportaciones superior al 5 %.
El informe también apunta a una contracción global del sector, con una caída estimada del 1,7 % en 2025 y del 2,1 % en 2026. El aumento de los costes de componentes y materiales, unido a la alteración de las cadenas de suministro, estaría detrás de este retroceso.
En el caso de Europa, la dependencia del mercado estadounidense como destino clave para las exportaciones de vehículos añade presión al sector. Las industrias de Europa Central y del Este, especialmente en países como la República Checa y Eslovaquia, también muestran una elevada exposición al riesgo.
Además del conflicto arancelario, el informe identifica otros factores que afectan al sector, como la competencia creciente de los fabricantes chinos, el envejecimiento de la población o el cambio progresivo hacia el vehículo eléctrico. En este último ámbito, las previsiones apuntan a que los eléctricos representarán el 59 % del total de ventas mundiales en 2030.
Para contener el avance de las importaciones procedentes de China, la Unión Europea ha decidido aplicar aranceles a los vehículos eléctricos fabricados en ese país. Esta medida podría tener efectos a corto plazo, pero también motivar la reubicación de fábricas chinas en territorio europeo.
El estudio señala que Austria, Bélgica, Francia, Hungría y Suiza, junto con otros mercados como Polonia, Portugal, Reino Unido, Turquía, Brasil y Canadá, presentan un nivel elevado de riesgo para la actividad crediticia del sector.
















