Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar análisis de uso y de medición de nuestra web para mejorar nuestros servicios. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Acepto

Mejorar el punto de venta

Cómo anticiparse al cambio obligado en la ferretería

Ya puedes adquirir el libro 'F de Ferretería. Manual para la ferretería del siglo XXI' en este enlace: http://blogs.cdecomunicacion.es/f-de-ferreteria-manual-para-la-ferreteria-del-siglo-xxi/ (25 euros, IVA y gastos de envío incluidos). En él se recogen los artículos escritos por Antonio Valls, con las claves para que las tiendas de ferretería evolucionen y se adapten al consumidor actual.

Renovarse o morir” es una expresión lapidaria muy común y extremista, pero tiene una parte de verdad. En muchas ocasiones la situación nos ofrece la oportunidad obligada de cambiar para no desaparecer.

Esta situación no es una sensación nueva en la que un día abrimos la puerta de la ferretería y vemos que tenemos que cerrar. Es un calvario que lentamente manda señales de que algo hacemos mal y que puede empeorar. Pero casi el 80 % de las personas implicadas en este tipo de situaciones no se dan por aludidas ni ven una situación extrema hasta que llega el día en que no disponen de liquidez como, por ejemplo, para pagar el sueldo de un trabajador, justificándolo con que no pueden pagar por la crisis o la falta de ventas.

Reaccionar a tiempo

Esto es una media verdad. Puede ser por la crisis o por la falta de ventas, pero, la falta de reacción y no hacer nada para cambiar cuando algo no funciona o no va bien nos puede hundir y consumir cada día más.

Esta es una situación lamentable que no recomendamos a ningún ferretero. Por desgracia, como consultor especializado en la optimización y estrategia en el punto de venta de ferretería acudo a muchas llamadas de auxilio para ayudar a los clientes a levantar la actividad e impedir que tengan que cerrar.

Cuando me encuentro con estos casos, lo primero que hago es saber por qué un establecimiento ha llegado a este punto degenerativo de su actividad comercial. La respuesta es muy simple. En la mayoría de los casos es por la falta de seguimiento y control de su negocio, confundiendo el facturar con el ganar, no llevando a cabo un rigor en conocer qué se gana o pierde para poder actuar, dejando pasar el tiempo como solución cuando es todo lo contrario. El tiempo no hace que los stocks de los artículos que no se vendieron en su momento se vendan ahora, renegociando con un proveedor que nos ayude a saldar o a cambiar los productos que no hemos podido vender y provocan que nuestro stock no sea de calidad y no se pueda vender.

También analizo las relaciones con los empleados. Cuando ellos no están contentos y no trabajan a gusto, el cliente lo percibe y esto suele repercutir en las ventas.

Cuando la familia paga la factura de las horas y horas que está sin el padre o la madre que deben estar en la ferretería, confundiendo el estar en la ferretería muchos horas como solución cuando no lo es. En la ferretería se debe estarse el tiempo justo pero efectivo y con ganas de hacer cosas para mejorar, no estar por estar viendo pasar el tiempo y esperando que sea la hora de cerrar para volver mañana con la misma actitud.

Importante analizar la situación

No se puede salvar una actividad sin un análisis real de por qué se ha llegado a esta situación, y lo que no se puede hacer por ningún motivo es poner dinero para salvar el negocio. Debemos saber qué hay en el negocio que va mal, qué nos consume nuestra energía y nuestros ahorros.

¿Se han pregunta por qué hay ferreteros que les va muy bien y otros le muy mal, siendo la actividad la misma? Sin duda hay muchos motivos, pero todo termina en las mismas circunstancias que, por desgracian son innatas en las propias personas, y en estos casos es mejor no tener un negocio propio y trabajar para otro.

Ejemplos: la falta de constancia, el saber valorar qué hacemos bien y mal, no pensar que los que se equivocan y lo están haciendo al revés son a los que les va bien su ferretería y les dicen que tienen mucha suerte. Cuando no es suerte son ganas de trabajar y de salir adelante pero siempre con un objetivo claro y bien defiendo que podamos alcanzar, pero lo más importante, que podamos valorar qué hemos hecho para no conseguirlo.

Esto tan fácil, es parte del éxito de muchos ferreteros. Estar en la ferretería el tiempo justo y necesario para producir, cuando no sabemos qué hacer y cómo hacerlo tenemos que pedir ayuda, igual que cuando vamos al médico o especialista y nos da un tratamiento, que es menos traumático que operar como último recurso.

Reconocer los problemas para poder solucionarlos

Tenemos que buscar nuestro tratamiento y puedo garantizar que hay remedio para solucionar todos los problemas existentes en una ferretería, desde facturar poco, no tener beneficio, nos saber que stocks o inventario tenemos, no saber si nos falta o sobra personal para dar un correcto servicio, no conocer las necesidades de nuestros clientes, no contar con un establecimiento adecuado a las exigencias de los clientes actuales, pensar solo en vender y no en ganar. No por vender barato se vende más, curiosamente en muchas ocasiones es el contrario. No podemos ofrecer un producto con mayor precio presentado y colocado de la misma forma que están los malos o pocos comerciales, reconocer que el polvo y la suciedad no lo quieren comprar los clientes ni lo quieren pagar, etc., etc., etc.

Saber reconocer nuestras debilidades para poder solucionarlas. No pasa absolutamente nada por decir en público que no sabes cuándo se gana o se pierde, no saber calcular la rotación de nuestros productos, no conocer nuestro punto muerto para el buen funcionamiento de la actividad, no saber cómo motivar a los empleados, etc.

Todo se puede aprender. Además es necesario poder conocerlo. Decir ‘ya lo sé’ por no quedar en evidencia es una actitud muy negativa y perjudicial. No sirve para nada más que para irnos más rápidamente hacia el precipicio, y perder y perder dinero por el orgullo, en muchas ocasiones, de no reconocer que cada uno sirve para una cosa y si no está preparado, cuando nos damos cuenta, por regla general, es tarde.

Un buen ejemplo de esto es cuando esperamos a llevar el coche al taller porque hemos notado un pequeño ruido, pero pese a ello dejamos que pasen los días sin acudir a, ya que hemos provocado la rotura de otras piezas, con el coste más elevado que esto conlleva.

En la ferretería es lo mismo. Si no pedimos ayuda y conocemos cual es nuestro problema, si no tratamos de averiguar el por qué, se nos terminarán nuestros ahorros teniendo que vender o hipotecar lo mucho o poco que tengamos como patrimonio para poder pagar una reparación o parche. Si no se encuentra la causa de la avería volverá a salir de nuevo. Hay que saber qué nos ocurre y los más importante el por qué nos ocurre, y actuando en el momento que percibimos el menor síntoma. No podemos achacar los problemas a los rumores del mercado, la crisis o él no se vende, etc. Todo tiene solución si queremos y nos proponemos solucionarlo.

Sugerencias y comentarios para no tener que cerrar un negocio

  • No conocer el estado de funcionamiento de nuestra ferretería nos pude llevar a la ruina.
  • No conocer cómo estamos y esperar que el tiempo lo arregle todo no es una buena solución, sino lo contrario, lo empeora.
  • Hay soluciones para todo, pero debemos querer solucionarlo y lo mejor, reconocer que algo nos sucede.
  • No podemos arreglar nada con la misma actitud con la que hemos creado el problema y seguir manteniéndola.

Autor

Antonio Valls, director general de SystemShop Consulting S.L. Autor del libro 'F de Ferretería. Manual para la Ferretería del siglo XXI'.

Libro Manual de ferreteria banner

Con más de 24 años de experiencia en gestión e innovación en el punto de venta, Antonio Valls es un apasionado del sector de ferretería y bricolaje.

Antonio Valls SystemShop Consulting

SystemShop Consulting S.L. es una empresa especializada en la optimización e innovación en el punto de venta (retail). Busca y da soluciones efectivas a cualquier problema: imagen del establecimiento, ‘lay out’, formación del personal, imagen corporativa, gamas de producto, negociaciones con proveedores, gestión de compras, ‘mystery shopper’, implantaciones, iluminación, rotulación y señalización, escaparates, gestión del punto de venta, indumentaria, distribución interior, decoración interior del establecimiento, lógica de funcionamiento. 

Noticias relacionadas

Las 3 peores preguntas que se le pueden hacer a un ferretero Las 3 peores preguntas que se le pueden hacer a un ferretero
Existen muchas preguntas que se deberían hacer a un ferretero y éste...
7 soluciones para no comprar mal 7 soluciones para no comprar mal
El objetivo de cualquier ferretero es vender, pero debemos...

Escribir un comentario

Enlaces patrocinados