Javier Garay, director comercial de MEGA, cuenta en primicia la historia de la compaƱĆa a 'C de Comunicación'.
āQue ochenta aƱos de trayectoria empresarial pudieran tirarse por la borda por una serie de malas decisiones habrĆa sido un desastre. Fue tremendo. Tuvimos muchĆsimos problemasā, recuerda Javier Garay, director comercial en EspaƱa del fabricante de equipamiento hidrĆ”ulico MEGA.
La compaƱĆa, históricamente solvente y respetada, comenta Garay, estuvo al borde de la desaparición.
āAntes de trabajar aquĆ, ya admiraba esta empresa. Me parecĆa impensable que pudiera desaparecer. Pero estuvimos a 24 horas de hacerloā.
La historia de una tragedia que no llegó a serlo: la nueva MEGA
El mercado miraba con preocupación el deterioro de MEGA: la pandemia, seguida de la crisis de suministros, golpeó duramente a la empresa. Pero los problemas venĆan de antes. A finales de 2021, MEGA ya afrontaba serias dificultades. En noviembre cesó su actividad y en diciembre entró en concurso de acreedores. La producción se detuvo por completo hasta marzo de 2022.
āAngustia. Esa es la palabra que mejor define lo que vivimosā, recuerda Garay.
Con el concurso ya en marcha, llegó Justo Zorrilla, actual director general. Experto en situaciones crĆticas, estabilizó la empresa y la preparó para su venta, concretada en junio de 2023 con su adquisición por un grupo industrial del Levante, que hoy es su propietario.
Se jugó con lo innegociable
El problema comenzó hacia 2010 y evidenció lo decisivas que son las personas en una empresa. Las decisiones de entonces llevaron a MEGA, una década después, a su mayor crisis.
āLa calidad era innegociable. Pero en aquel momento se priorizaron otras cosasā, admite Garay.
El mercado lo notó. āNuestro baluarte era la calidad. Incluso se especuló con que fabricĆ”bamos en Asia, aunque siempre lo hicimos en nuestras plantas de Berriz (Vizcaya). Entiendo que surgieran esos rumoresā.
MEGA era fuerte y solvente, pero todo tiene un lĆmite. āEn esos aƱos se consumió mucho del colchón financiero. Se acabaron comiendo el mĆŗsculo y la credibilidadā.
Fue tardeā¦
En 2016, Miguel Gabilondo asumió la dirección con el objetivo de revertir la situación e incorporó a Garay como responsable comercial en España.
āEl objetivo era claro: volver a ser lĆderes, porque ya no lo Ć©ramosā, afirma Garay. āMEGA fue siempre una referencia para mĆ. Me ilusionó formar parte de su recuperaciónā.
Pero pronto se topó con la realidad. āDecidimos volver al catĆ”logo de 2010, pero con mejoras. Aquellos productos eran los mejores entonces, y lo seguirĆan siendo si hacĆamos bien las cosasā.
En 2018 comenzaron a recuperar terreno: āPoco a poco fuimos ganando la confianza y credibilidad perdidasā, confiesa Garay.
Cuando todo explota
Durante dos o tres aƱos, parecĆa que la situación estaba bajo control. āVeĆamos dificultades, pero los nĆŗmeros salĆan, segĆŗn Miguel Gabilondo, asĆ que estĆ”bamos tranquilosā.
Todo cambió en 2020: la pandemia, la crisis de suministros y un nuevo cambio en la dirección marcaron el inicio del colapso.
āNadie conocĆa la situación real. Nos enteramos del Concurso de Acreedores cuando ya era inevitable. PensĆ”bamos que habĆa un āagujeroā, pero era mucho peorā.
El sistema colapsó. āLos bancos retiraron la financiación y se sintieron engaƱados por cifras āmaquilladasā. Luego vinieron los impagos a proveedores, el parón en la fĆ”brica y el corte en las entregas a clientesā.
Poco antes de Navidad de 2021, MEGA cesó su actividad. āSe me quedaron muchas preguntas en el aire. AĆŗn hoy sigo desconcertadoā, reconoce Garay. Pero el Concurso Voluntario ya estaba en marcha.
No podĆa ser el final
Lo que entonces parecĆa el fin, resultó ser el paso necesario para empezar de nuevo. La primera gran noticia fue la llegada de Justo Zorrilla, vizcaĆno de 58 aƱos, experto financiero con amplia experiencia en el sector industrial. El administrador concursal le ofreció el reto.
āCuando llegó, habĆa mucha expectación. No sabĆamos quiĆ©n era ni quĆ© pretendĆa. Pero ha sido lo mejor que le pudo pasar a MEGA. Supo manejarlo todo: el equipo, que pasó de 135 a 60 personas con salidas dignas; los proveedores, con quienes recuperamos la confianza; los sindicatos, los bancos⦠Ha sido el verdadero artĆfice de nuestra recuperaciónā, afirma Garay.
Aun asĆ, hubo momentos muy duros. āLa incertidumbre es lo peor. Fue un infiernoā. Garay afrontó la crisis dando la cara. āEnviĆ© una carta a todos los grupos y respondĆ cada llamada. Esconderse no era una opciónā.
Siempre creyó que saldrĆan adelante. āAhora pienso que no era del todo consciente del problema. Sólo pensaba que MEGA no podĆa desaparecer, que alguien vendrĆaā.
La empresa estuvo mĆ”s de un aƱo y medio en concurso. āTrabajamos sin descanso, convencidos de que lograrĆamos un convenio con proveedores y acreedoresā. Pero no fue posible. El pool bancario, clave para alcanzar el quórum, se opuso. PreferĆan la liquidación, que les permitĆa ejecutar avales institucionales.
Se abrió entonces un breve plazo para recibir ofertas de compra. āQuĆ© angustia. En mayo de 2023 se presentaban las ofertas. Ya no importaba la deuda: quien mĆ”s ofreciera, se quedaba con la empresa. Estuvimos a 24 horas de desaparecerā.
DetrĆ”s del silencio, Justo Zorrilla habĆa jugado sus cartas con maestrĆa. Presentó el proyecto de MEGA a varios inversores, y hubo empresas interesadas. Un grupo industrial murciano, fundado en 1965 y con fuerte presencia en el sector alimentario, fue quien apostó por MEGA.
āQuĆ© alivio, de verdad. Y quĆ© orgullo que sea un grupo espaƱol el que decidiera invertir en nosotros. Es un grupo potente, de un sector distinto, que vio en MEGA una oportunidadā.
Muchos preguntaban quĆ© habĆan visto. āMEGA es uno de los pocos fabricantes europeos de equipamiento hidrĆ”ulico de
calidad. Si desaparecĆamos, el mercado tenĆa un problema serio. No hay nada parecido. Fabricamos todo y hemos aprendido de los errores: la calidad es innegociable. Lo es absolutamente. Y eso nos hace Ćŗnicos: dependemos de nosotros, no de la competenciaā.
La nueva MEGA
En estos meses, ademĆ”s de redimensionar la empresa, han redefinido su estrategia para hacerla mĆ”s viable. āReducimos el catĆ”logo un 20 % para maximizar la capacidad productiva. TenĆamos demasiados artĆculos. Lo que mĆ”s hemos aprendido es a ser humildesā.
āMEGA se creĆa por encima del bien y del mal, y eso tuvo consecuencias. Ahora todo se decide en equipo: fĆ”brica, calidad, comercial⦠Se acabaron los personalismosā, destaca Garay.
TambiĆ©n se replanteó el modo de trabajar. āHoy somos mĆ”s eficientes, mĆ”s organizados, con equipos multidisciplinares y procesos mĆ”s medidos. Somos menos personas, pero tenemos la misma capacidad productiva que antesā.
āEl objetivo es ofrecer un producto muy bueno a buen precio, y crecer haciendo las cosas bien. Queremos una empresa de tamaƱo razonable y rentable, que dĆ© a los clientes total seguridad en el productoā.
Ahora necesitan tiempo. āTenemos capacidad para crecer sin cambiar nada, con los medios actuales. Pero hay que engranar bien todo: acelerar procesos, mantener las mĆ”quinas, y que los proveedores reduzcan plazos. Eso requiere dinero y tiempo, no sucede de un dĆa para otro. Mi meta es que cualquier pedido nacional salga del almacĆ©n en tres dĆasā.
NEW MEGA XXL es el nombre de la sociedad que simboliza esta historia. āEl fabricante vizcaĆno, un clĆ”sico, ha renacido 84 aƱos despuĆ©s de su fundación⦠Casi nadaā, concluye Garay.
āGracias, de corazón a todos nuestros clientes. De verdad, la respuesta que hemos recibido del mercado ha sido emocionanteā.
Javier Garay, director comercial de Mega.
















